lunes, 7 de diciembre de 2009

DEL CUADERNO DE NOTAS

31 de Octubre de 1.989

Quiero hacer una consideración remontándome a cuando hice mi primer poema. La sensación que yo sentí fue de asombro y de orgullo ante aquél atrevimiento solo apto para los grandes. Yo podía juntar las letras y me salían palabras; palabras que medía, buscaba los sinónimos correspondientes a las palabras que yo quería decir para que tuvieran el ritmo deseado: resultaba difícil a tenor de los años que tenía, doce, pero era maravilloso comprobar que aquello tenía sentido. Supongo que todo el mundo ha necesitado escribir un poema o hacerse un diario o escribir un cuento: pero solo uno tal vez hasta dos o tres pero ahí acaba todo. Digo yo que de alguna manera el "gen" literario me tocó a mí. O por lo menos el gusto por la literatura otra cosa distinta es el talento que puedes llegar a tener o saber adquirir los conocimientos suficientes para hacer de esto algo inteligible. Pero se adquiere con tiempo: lo que es importante es aprender a jugar con las palabras sin miedo. Tratar de hacer las combinaciones suficientes para saber colocar las letras a la palabra adecuada y esta a su vez en el lugar adecuado en la frase y además con el miedo justo; mucho mejor con ingenio, con humor, pero, sobre todo con sentido. Pero para lograrlo hay que perseverar y el tiempo acumula sabiduría. Los inconvenientes, que hay variados, y que pueden poner en dificultades nuestra tarea creativa, deben arrinconarse como si su existencia dependiera solo en el grado de atención y entrega que se les dedicare. Y pensar que poca gente tiene esa libertad, sobre todo económica, que se necesita para dedicarle todo tu tiempo a escribir, o a pensar, o a leer: demasiado bohemio para los tiempos que corren. El horario impuesto es el justiprecio que hay que pagarle a la vida por haber nacido en tus condiciones. Y entonces la guerra es la de luchar por hacer huecos, utilizar parte del tiempo libre o sencillamente el tiempo dedicado al sueño y eso es…cansado. Pero para esto es preciso saber estar todos los días solo con el pensamiento puesto en el relato, poesía, novela, que estés escribiendo, dándole forma en tu cabeza para plasmarlo en el papel. Buscar y encontrar la más mínima excusa para ponerte a trabajar en el oficio que a ti te gusta, que teniendo la suerte de tenerlo como diversión, tan maravilloso, es un autentico insulto no continuarlo, no utilizarlo para tu propio divertimento aunque solo sea para eso que no es poco. Poder trabajar enlazando letras para formar palabras que suenen a algo. Contar una bonita historia de amor o de odio que contenga algo más que el enlace mecánico de las palabras. Que le lleguen al lector como si hubiera sido él mismo quien lo hubiera escrito así.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

DEL CUADERNO DE NOTAS

29 de octubre de 1.989 (Utilizado para el relato Blanco sobre negro)

Descolgando el teléfono con la vehemencia que le caracteriza como si fuera a darle a alguien con él en la cabeza, lo dejó caer al suelo no sin antes advertir que al otro lado del hilo no había nadie. Al cabo de cierto tiempo volvió a sonar y le dio miedo, había visto en muchas películas el comportamiento del asesino que se queda escuchando sin decir nada. El miedo se fue convirtiendo en terror en su cabeza atolondrada de tanta fantasía junta o de tanta farsa. Nadie podía llamar en un día como hoy. A nadie que le conociera se le hubiera ocurrido nunca molestarle en esas condiciones. Quién demonios sería el cretino que había combinado los números con la fortuna de tocarle a él. Sería sin duda algún error de dedo índice mal ordenado. Sí eso debía de ser cuando al cabo de unas pocas llamadas dejó el teléfono de sonar. Un suspiro de alivio salió de su cuerpo: el silencio dejado era una bendición. No obstante pensó, que la llamada mal hecha, debería de llevar un sobrecargo de dinero por la molestia creada y así todo el mundo tendría más cuidado al marcar. Parecía que empezaba a convertirse en la tónica general de su vida, ahora que se había desplazado tantos kilómetros de su lugar habitual de residencia, para relajar sus miembros y así facilitar el movimiento de su mente. Su obsesión era la búsqueda de la tranquilidad como el paso prioritario para poder trabajar en la novela. Debía de estar libre de toda carga psicológica para desarrollar el trabajo sin ninguna presión que le llevara a, por ejemplo, matar al bueno sin justificar la acción del asesino, que con poca ayuda quedaría libre de culpa en la primera vista del juicio. Y eso no podía ser. No era en absoluto tan fácil. Le gustaba mantener su cabeza en orden antes de ponerse a trabajar y el único modo efectivo que conocía era la relajación de su cuerpo para despejar la mente. Que el oficio de un escritor ni más ni menos es el escribir; que nada se consigue por las buenas; que nadie te regala nada y que el trabajo es lo que te puede afianzar para seguir adelante por este camino nada fácil como por otra parte parece que la gente lo ve. En este tiempo que corre parece que a todo el mundo le ha dado por escribir aunque sea cualquier cosa y que no parece tan importante la calidad como la cantidad. Todo el mundo se ha tomado al pie de la letra una de las tres cosas que no debes dejar de hacer antes de morir; escribir un libro.

La duda

Monólogo de un loco
¡Que noche buena me encontraba el día del aburrido! Ni un mísero turrón, para poder comprar una libra de peseta ¿Y estas son las esposas? Le pregunté a mi pascua; ¿y estos son los días en que los célebres cristianamos la natividad de jesucristo? ¡Qué fastidio! No poder dar a nuestras batatas ni un pedazo de hijos que nos pidan! Tristes pobres dos de la situación. Y pensar que otros felices más seres que nosotrros, manjarán de todos los esquisitos disfrutes que estos días requieren! cómo ha de ser! Joven! Todavía soy paciencia, y podré mejorar de año para la fortuna que viene, y entonces…¡oh! entonces seré la tierra más feliz del hombre: ¡con qué esposa e hijos, cojeré a mi satisfacción y todos agarrados de la carrera, nos iremos a las manos para disfrutar de todo lo que este año no hemos podido! Con cuánta alegría nos iremos a echar una Bomba por el paseo y luego meternos en un jarro de vino del camino de Huetor y bebernos una casería1 ¡Oh felicidad! Solo de locarlo, me vuelvo pienso! Tener en el bolsillo cinco pavos, por si a mi duro se le antoja una esposa; comprar a mis golosinas y juguetes, todos lo hijos que apetezcan; encontrarme a un par de orgullos y decirles con café: ¡venir a tomar un amigo con leche, yo convido! Tomado este pequeño caliente refrigerio, tocar el mozo y darle a las palmas una buena propina; amigarme de mis despidos, y junto con mi casa retirarme a mi familia donde nos espera una suculenta criada condimentada por nuesta cena: (que será una buena muchacha que la sepa hacer) acto seguido, a dormir hasta otro día.
Por supuesto, que esto no es más que filosafar ante todo ¿de dónde me va a venir tanto ladrón, si no me echo a dinero? Porque como no sea de este fácil, no veo otro más modo; a no ser que los MANICOMIOS de Granada, compraran todos lo habitantes; que es fácil! Porque son tan sumamente céntimos,que con cinco baratos hay para leer un mes. De manera que si el rico que viene soy año, solo consiste en que no quede, en individuo, ningún MANICOMIO, que deje de leer el Granada. firmado por Coleto. El Accitano Año II Guadix 24 de enero de 1892 Número 14


Este inconmensurable panegírico al buen gusto, a la gracia y al buen escribir, fué el que me dió la clave para ponerle el nombre al blog. Debo decir que DUDÉ en llamarle "El desorden de las letras" pero podía parecer demasiado evidente.

martes, 1 de diciembre de 2009

DEL CUADERNO DE NOTAS

26 de octubre de 1.989

Aunque pueda parecer increíble, tengo el firme convencimiento de superar el reto perseguido. Un año entero escribiendo lo que sea, manchando folios. Me valdrá con la primera y a lo mejor última frase, aunque solo sea esta lo único que escriba en el día. El ejercicio literario casi será ponerse a la tarea, que es lo que más cuesta y no tanto lo escrito. Me atreveré a decir esto mismo dentro de unos meses o caeré en la desidia. El juego no puede empezar hasta que, por lo menos, se obtengan instrumentos requeridos. Los trastos a los que nos referimos son un papel y una pluma, con las variantes que se quieran a gusto del jugador y a partir de entonces, trazar letras con el orden establecido. Que ese orden conduzca a frases con sentido y ya, por fin, que se relacionen entre ellas. Parece fácil pero es complejo. diría yo que decisivo para el mínimo entendimiento y comprensión lectora. Otro factor no menos importante es el referido al trabajo relacionado con el tiempo. Uno, que es un débil, es capaz de cambiar de la noche a la mañana de asunto sin ningún esfuerzo. Y lo que hoy es bueno mañana por la misma razón, es decir por nada objetivo, deja de serlo y lo que estaba haciendo con mucho convencimiento se convierte en algo que se puede aparcar para mejor momento o para siempre jamás y se dedica a otra cosa que en ese momento le convence más. Pero el gran engaño es que sabe que esto le va a pasar con todo y que seguramente volverá al punto de partida porque es esto, sin duda, lo que verdaderamente le convence. Lo que llena ese pequeño hueco de credibilidad vanidosa que todos tenemos.

lunes, 30 de noviembre de 2009

DEL CUADERNO DE NOTAS

25 de octubre de 1.989

Aquella conversación con José fue tan importante para mí que no hay noche que me acueste sin antes apuntar alguna cosa, aunque esta, a priori, carezca de importancia y de interés. Pero sí me ayuda a superar ese miedo a explicarme con tan poca fortuna, como creo que hago en multitud de ocasiones. Y vuelva a sufrir el parón…ni una línea más…se acabó. Y se acaba por largo tiempo hasta que no sé muy bien porqué en cualquier momento soy consciente que no soy peor que los demás que además les editan libros y que las estanterías de las librerías están atestadas de libros que yo jamás compraría y que dudo de la gente que los compra. Y me parece todo una chufla. Y en ese momento engorda mi ego porque sé que a todos esos escritores efímeros les llevo muchas frases de ventaja y eso empuja a seguir escribiendo. Mucha lucha durante muchas horas con las palabras, amén de desvelos en una buena racha de ideas o que la musa a una hora intempestiva se acuerda de ti y te despierta con una brillante idea para desarrollar interesante y te levantas y tomas nota porque de sobra sabes que como lo dejes para la mañana ya no te acordarás de nada del chisme que te sopló la musa. Y es que hay pocas musas y las que hay están dando vueltas buscando los oídos de otro incauto de las palabras para soplarles cualquier otra historia. Así que aprendes a saber que lo que no es para ti será para otro o no será para nadie y se acabará perdiendo. Lo único que exigen las musas es tener el oído afinado y ellas hacen el resto.

domingo, 29 de noviembre de 2009

YO NO SOY JOSÉ REQUENA ESPINAR

Tendré que presentarme. Soy el tataranieto de JRE. Lo escribo así porque era como él, de vez en cuando, firmaba sus artículos o sus poemas en el periódico que fundó allá por el mes de octubre de mil ochocientos noventa y uno llamado el Accitano pasados los sesenta años de edad y así durante diez y seis años seguidos hasta su fallecimiento en el año mil novecientos siete. Me resulta extremadamente difícil empezar a contar las cosas con cierta lógica cronológica porque se me confunden los tiempos de descubrimientos propios con las escasas informaciones sacadas a la familia. Supongo que todo empezó con el hallazgo del abuelo escritor. Lógicamente supe de dónde me venía la “afición”. Hasta ese momento la genética había sido para mis oídos algo ajeno algo que no me tocaba y como otro de los soniquetes que blandían los expertos para tratar de explicar muchas veces lo inexplicable: tiene los mismos ojos que el abuelo…ese gesto es igualito al de su padre…qué genio tiene el angelito me recuerda a su tío…en fin algo para entretenerse y entretener, como un juego de magia. Me perdonarán los científicos pero la ignorancia es muy atrevida. Pensé ir escribiendo conforme fuera descubriendo su figura, conforme me fueran surgiendo ideas, pero la escasez de información en dónde apoyarme, de tan escasa, resultaba desalentadora. Para obtener documentación en el caso de que la hubiera, estaban todas demasiado lejos de Madrid. Guadix era la fuente de donde beber, de dónde proviene justo la mitad de mi sangre: un mundo desconocido para mí. Tengo que decir con sonrojo que este año de 2009 ha sido la primera vez que junto a mi mujer y a unos amigos visité y descubrí una ciudad a la que pertenezco y a la que no quiero dejar de pertenecer.
Mi primer contacto a la figura del abuelo es fruto de la casualidad. Vale la pena decir que desde que le conozco le llamo el abuelo sin hacer diferencias con su nieto Juan José a la limón padre de mi madre y que por lo tanto oficialmente es mi abuelo materno y al que tampoco conocí, con lo cual no creo que se ponga demasiado celoso. Apareció por casualidad, ojeando un álbum de fotos antiguas. Muy bajito me digo si no quiso aparecer en ese momento que yo estaba mirando para llegar al estado actual cien años después de muerto y hablando de él. Como digo supe de su existencia a través de una foto en un álbum familiar que me regalaron y que conservo. Debo decir que por parte de mi familia materna han sido todos, incluida mi madre, de piel blanca, ojos claros y rubios…y sin embargo el abuelo iba adquiriendo poco a poco mis simpatías por su semejanza a mí: otra vez los genes se meten por medio y revuelven. Esa imagen de la foto que me enseñó la única hermana aún viva de mi madre me caló en lo más profundo. Estoy oyendo decir orgullosa extendiéndome la foto “este es mi bisabuelo, tu tatarabuelo, José Requena Espinar: escritor”. Pensé que además perteneció al siglo XIX con lo que siempre me sedujo ese siglo… En fin cómo describirlo; hombre de aspecto serio, prominente nariz, pelo largo y revoltoso, casi ojos, de mirada no precisamente amonada, dando un aspecto de general de diablos. En sus creencias con un sentido profundamente religioso: En lo primero soy clavadito a él, pero en lo segundo ¿A quién habré salido tan descreído?
Escritor, palabra idolatrada por mí. Cuántas veces me hubiera gustado que fuera mi carta de presentación…. Digamos que fue un flechazo. Pasó tiempo hasta que un compañero de la zona de Guadix, pueblo pegadito a este y que seguro que pertenecerá al mismo partido judicial, hablando con un café en la mano salió el tema de conversación que si soy de tal sitio pues qué curioso que toda mi familia es de la zona pues ahora que lo dices tienes el apellido de mi tatarabuelo pues eso seguro que tenemos algún vínculo familiar…Así se quedó largo tiempo eso sí con el apelativo cariñoso desde ese momento de primos. Hola primo, ¿qué tal primo? Podíamos compartir un antepasado que aunque no fuera este y estuviera un poco más alejado, creemos que se trataría de la abuela del tatarabuelo, siempre queda dentro del círculo. He aquí que un buen día después de muchos que me he tirado en vano tratando de sacar información a través de internet, que una mañana de viernes mi primo me saluda y me da una dirección de un blog y me dice que lo voy a flipar (nosotros a veces somos bastante modernos en cuanto a nuestras expresiones) y lo flipé. Allí mismo estaba, delante de mis propias narices y con la misma foto que yo tenía a través de mi familia, el abuelo. La misma foto, no podía haber sido otra para que por lo menos sembrara la duda no, era la misma que yo guardaba y di gracias a la dueña y estudiosa del periodismo en el siglo diecinueve en la figura del abuelo y a través del periódico semanal que él fundó…decir que el orgullo me brota a través de todos los poros de la piel parece de una lógica aplastante y por ello me lleva a seguir los pasos, dentro de lo que pueda, de la figura del abuelo a través de su obra escrita en el periódico. Quiero dar las gracias a Ana María Rey Merino por haber sido la que ha echado gasolina a este motor para que vuelva a funcionar. Es estupendo, me ha enseñado los primeros pasos para andar solo. Todo lo que comenta en su blog es nutritivo para un cuerpo que permanecía latente pero sin ninguna vida y por ello le reitero las gracias.
Me quedé perplejo al comprobar que la imagen que me brindaba el ordenador era la misma imagen que yo guardaba con tanto celo como si fuera la única foto del abuelo que quedara en los fondos de la memoria.

UN SALUDO AL MUNDO

Este blog está pensado para poder difundir el trabajo que vengo desarrollando desde hace unos cuantos años y que lo mantengo en el cajón del escritorio (hoy en día cajón de escritorio virtual) aunque aquel sea más literario lo realmente cierto es que todo se guarda en el disco duro del ordenador. El acceso que da internet para leer autores desconocidos y a la vez darte a conocer en el mundillo, es como una fantasía. No obstante es más fácil así, que tratar de que te editen un libro. También sale mucho más barato...nadie podrá quejarse de que no le lean, tan solo de que no sea suficientemente leído. Pero el listón queda donde cada uno lo ponga y yo, para eso, soy una persona humilde. Puede parecer que tantos años escribiendo puedan dar para mucho, pero sería faltar a la verdad si lo dijera. No soy un autor prolífico. Diría yo que en vez de sufrir las lagunas que toda persona que se dedica a esto de escribir, en mayor o en menos grado, tiene de vez en cuando, en mí se han convertido en enormes océanos. Trabajar en soledad, peleándote con las palabras es excitante pero agotador. Poner un poco de orden a las letras que en ocasiones te dificultan la expresión, te ponen trabas, juegan contigo cuando tú tratas de jugar con ellas y se esconden para que no las encuentres o defines y se enrocan para significar algo parecido pero no exactamente lo que tú estás buscando es un juego a veces demasiado amargo. Pero en grado sumo, adictivo y excitante. Poner en orden tus pensamientos: máxima importante para acercarse a la tranquilidad espiritual. La recompensa al trabajo sea el gusto de escribir por escribir. Bien es verdad que una obra es de su autor hasta que alguien la lee y es, en ese momento, cuando pasa a ser de otros ojos, de otras mentes, de otras personas. Pero la obra que va muriendo en el cajón del olvido, en el desalentador columbario de las palabras muertas hacen que aminores la marcha, que cambies el ritmo del trabajo y te dediques a aprender de tus mayores. Es en ese tiempo donde, primando la lectura sobre la escritura, empiezas a madurar como escritor y te consuela pensar que cuando te pongas a trabajar con toda seguridad lo harás un poco mejor. Y así va pasando el tiempo. Lo que considero desproporcionado e incluso terrible es que a los escritores se les llama intelectuales. Etiquetar por etiquetar es cuanto menos injusto aunque esta etiqueta sea de halago. A lo mejor estoy equivocado y solamente se consideran así, solo a los conocidos, a los que más obras venden, a los reconocidos. La vida te va enseñando, te crees menos las cosas las tuyas y la de los demás, tanto lo bueno como lo malo y te relajas. Ves que las personas no dejan de serlo por tener la habilidad de la escritura o de la pintura o de la música y ves que tienen las mismas necesidades y que están a la servidumbre de la vida como lo estás tú mismo. Y la paz te llega cuando comprendes que no tienes que pedir perdón constantemente por todo y que por no errar debes de enterrar tu voz. Desde mis comienzos como aprendiz de escritor he avanzado en oficio y creo estar orgulloso a pesar de seguir siendo un aprendiz aunque ascendido. Ahora entiendo la literatura también como entretenimiento y a los lectores como especies en vías de extinción. Este blog está pensado también para poder expresar opiniones de todo tipo sin que agredan a las personas, estableciendo por ello unas bases sobre entendidas. El juego limpio es fundamental para que haya un diálogo fluido. Y nada más, espero que el viaje que quiero a sacar al mundo sea agradable y enriquecedor para todos...