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Mostrando entradas de enero, 2016

SOBRE LA MARCHA: ( Otra musica II ) Serie metro

Mi padre era otra cosa. Decía que la música era ruido. Que no era capaz de concentrarse en ella; que ni la entendía ni tenía intención de hacer ningún esfuerzo para entenderla. Que los únicos ruidos quesoportaba y que le encantaban eran los del taller, cuando se ponían los mecánicos a trabajar. Y eso era como música celestial decía. Que cuando escuchaba el sonido de un motor, del correr del aceite a la lata, de los elevadores, hasta de los gritos de los trabajadores llamando a un compañero para una ayuda, que se elevaba: justo lo que yo le decía que me pasaba cuando escuchaba a mis músicos favoritos. No entendía que mi padre se estuviera burlando de mí. Es verdad que tenía buen oído porque sabía exactamente lo que le podía pasar al coche que entraba en el taller. Para los motores era tremendo. Con su oído no hubiera tenido competencia en la música y habría triunfado, o se hubiera hecho un experto. Sin ninguna duda tenía un oído de los que llaman absoluto. Lo malo era que no se conform…

SOBRE LA MARCHA: ( Otra música I ) Serie metro

I Entró en el vagón como una exhalación con las puertas entrecerrándose. Era una joven latina en pantalón azul vaquero corto, muy corto, escueto, bien ceñido, casi piel pintada de azul oscuro y una blusa blanca anudada más arriba del ombligo dejando asomar un brillante piercing redondo, grande, de un color dorado, que se lo tabapa casi en su totalidad. Él, latino también, pero del foro, moreno, barbado, de pelo oscuro, estaba ahí sentado como escurrido en el asiento y con cara de cansado. Con traje negro camisa blanca y corbata medio desanudada, por la hora no podía salir más que de su trabajo. Con la cartera del portátil en el suelo agarrando la correa con una mano y encima de ella el móvil y unos cascos grises colgando en sus orejas, como queriendo escuchar pero no escuchando o como no queriendo escuchar pero escuchando. Cascos como pendientes. Sus ojos se quedaron pegados en el cuerpo menudo de la latina, nada más entrar. Otros viajeros miraron la irrupción de la chica y alguno hast…