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Mostrando entradas de octubre, 2015

SOBRE LA MARCHA: El regalo (VI)

Se levantó de la cama con parsimonia. Se puso los zapatos de tacón y se acercó a él. Ramón seguía sus movimientos con cierta curiosidad. Tenía un poco nublada la vista después de haber ingerido prácticamente la botella de cava. En una elevación rápida de su pierna, Natalia sorpresivamente, le puso el tacón afilado en el pecho desnudo. Y le dijo con una voz seca. Como te muevas, te voy a hincar el tacón en el pecho. Él, atónito, no lograba entender qué era lo que estaba pasando. No sabía qué responder y solo hizo un gesto de cabeza afirmativo. Es todo lo que se le ocurrió. Sintió como su pecho cedía a la presión del afilado tacón. Emitió un grito agudo, casi en el mismo tono que lo hacía Natalia cuando él le hacía daño y le cubrió un manto negro de temor hasta ahora desconocido para él. Trató de incorporarse pese a la presión que ejercía, pero notó que sus fuerzas le fallaban y que su voluntad, la falta de ella, le dejaba postrado casi clavado en aquel asiento tan estrecho e incómodo. …

SOBRE LA MARCHA: El regalo ( V )

Quiso volver a poseerla pero ya sin tanta necesidad. Se levantó del camastro y la invitó a tomarse la copa de cava que todavía estaba sin abrir encima de una mesa pequeña cuadrada apostada en la ventana de la estancia. La tocó con la mano para comprobar la temperatura y la sacó de la cubitera. No le importó a pesar de lo mojada que estaba y arrugó un poco la cara en señal de desaprobación ante la temperatura del vidrio. Se entendió por el gesto de ir a quitar la cápsula y el entramado metálico que abrazaba al corcho, que parecía que había aguantado el líquido lo suficiente como para ser bebible. Natalia aún perturbada por el castigo que le había infringido aquél ser que a veces parecía adorable y otras el mismo demonio y con una amargura en su boca y dolor en el alma, al ver lo que hacía, entendió y pensó en lo peor. No quería que la volviera a rozar: no lo aguantaría, prefería que acabara con ella de una puta vez, que no la confundiera más, que no solo sufría su cuerpo y su mente sin…