viernes, 6 de enero de 2012

SOBRE LA MARCHA: El perfil

Me da la sensación que las palabras dejan de tener su significado primario para convertirse en palabras relevantes por el significado actual que tiene. Por ejemplo la palabra perfil...dícese...dirían los académicos . Pero el verdadero concepto de perfil es esos rasgos peculiares que caracterizan a una persona, que, como se ve, nada tienen que ver con la cara sino con todo lo demás. Ahora se le pregunta a cualquier parado, o a cualquier futuro parado y te responde que es lo que piden en cualquier trabajo hasta para lavar los platos. En el caso que nos ocupa el perfil que andaban buscando no era el suyo. Como siempre. Y ya, con este, eran aproximadamente unas doscientas entrevistas en toda España a las que había, ¿asistido? ¿sufrido? Había agotado la prestación del Estado o cualquiera de sus futuras nóminas durante unos cuantos meses. Tan solo en la cantidad de viajes que se había metido en unos pocos meses. A su alrededor solo recibía ánimos de la gente que le quería bien, familia, amigos pero los más cercanos. Pero la paciencia estaba llegando a su fin y se estaba empezando a poner nervioso. Había hecho todo lo que le habían pedido, echó cientos de currículum desde trabajos a los que se ajustaba perfectamente a su perfil como a trabajos muy por debajo de su nivel de estudios. Para él era demoledor con todo el tiempo que invirtió en sacarse la carrera y lo poco que le había cundido. Y para qué íbamos hablar de la amortización de la misma siempre supuso que no le iba a sacar ningún rendimiento. En fin todo lleno de palabras de buenas palabras y palmaditas en la espalda para desearle un buen trabajo y para levantar los ánimos. Eso, lo de las palmaditas en la espalda lo llevaba fatal y se dio cuenta que lo hacíamos con bastante frecuencia y es que no podía con ello y caía en una cólera interior que le resultaba bastante complicado salir de allí, sobre todo que inmediatamente le sobre venía una ligera depresión. Para qué tanto. Tantas horas de estudio en la biblioteca con la mesa llena de libros de leyes era una pena verse perder el tiempo haciendo algo que para nada le gustaba...estudia leyes que te van a llover empleos decía el pobre abuelo...sí, tú serás uno de los más listos del aula respondía la abuela. Todo se le venía encima cuando rememoraba en las horas más bajas del día para él las noches, todas estas cosas. Las noches le inquietaban le sumían en una profunda tristeza que no podía controlar. El caso es que le seguía sin gustar, más o menos lo que hizo y ya está licenciado, fue quitárselo de en medio cuanto antes, una decisión inteligente que su padre aplaudió. Ahora que necesitaba un trabajo y a ser posible de lo suyo pues era complicado, le parecía que todo el mundo había estudiado lo mismo que él o sencillamente que a nadie le interesaba. Para él incompresible y un auténtico despropósito. Estudió leyes para agradar a su padre y dejó de hacer cosas que a él como persona le hubiera gustado más. Al final y esbozando una sonrisa un tanto irónica y mirando la cara de sus padres que tendría que seguir manteniéndole hasta que tuviera la suerte de encontrar cualquier trabajo, esa sonrisa irónica esbozada en la comisura de los labios le hacía ver que no estaba tan equivocado que esa carrera y las demás no valían ahora mismo para nada...