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SOBRE LA MARCHA: Indifícil

Indifícil! Repitió Raúl en voz alta la palabra que acababa de oír. ¿Indifícil? Continuó diciendo en voz más baja y repetidamente, como para poder sacarle algún significado más allá de lo simplista. Indifícil Masculló aseverando Raúl la palabra unas cuantas veces más como si quisiera grabárselas a fuego en su cabeza. No tanto porque fuera nueva para él, como de hecho lo era y sin contemplar la posibilidad de que lo fuera para todo el mundo, si no porque siempre se sorprendía de la capacidad de Andrea por inventarse cosas a la vez que daba la explicación académica: Dícese de un momento difícil en sí mismo. Esta podría ser una nueva palabra del diccionario. Gracias por el regalo Andrea. Raúl se apostaba en la barra del bar acodado y con su vaso de cerveza entre las manos frotándolo con cuidado para atemperarla   y para no derramarla. Era verdad que a él nunca le gustó la cerveza muy fría y mucho menos helada como era costumbre tomarla en esta parte del mundo, y le importunaba qu...

SOBRE LA MARCHA: El transeúnte

A Ramón le gustaba la calle ahora más que nunca porque disfrutaba de todas las variedades que había adquirido en color, en olor, en alegría, diría más, incluso en descaro. Notaba olores que eran desconocidos para él. Aromas intensos, tan dulces que llegaban a ser empalagosos. Atravesando barrios sentía trasladarse a diferentes partes del mundo. Era como su manera de viajar. En sus años vividos no había tenido la oportunidad o la curiosidad de salir a ver mundo y ahora se encontraba con que el mundo había venido a él y lo disfrutaba como el mejor de los viajeros. Le sorprendía, más que por él mismo, por lo que oía comentar a las mujeres del barrio, mujeres curiosamente no tan mayores que se daban alegremente a la crítica despiadada de tanto descaro, de tanta carne suelta. Le sorprendía el desparpajo en el vestir de algunas ciudadanas que reivindicaban alegremente su lozanía en sus lorzas por entre las apreturas de sus minúsculas camisetas o sus pantalones, de cualquier ma...

CUADERNO DE NOTAS: carta a los nuevos indignados

Ahora sois vosotros los indignados. Los que habéis provocado esta debacle. Los que os habéis cargado el sistema. Los verdaderos, los auténticos, los inimitables anti sistemas. Teníais todos los datos   y el poder para usarlos bien y sin embargo, ¡una pena!…Vosotros, y digo todos vosotros, habéis ejercido el poder desde la democracia: algunos antes, y ahora os indignáis de los verdaderos indignados. Os asustáis por si ejercen el poder sin saber hacerlo, ¿acaso vosotros lo habéis ejercido sabiéndolo todo? Tal vez os asustéis de que lo hagan mejor y teméis perder durante muchos años, lo que siempre habéis creído que es vuestro. Es el miedo de que lleguen los radicales arrasando. ¿Los radicales? Estáis llenos de perjuicios no cabe duda. Si no son estas las   razones de vuestro sufrimiento repentino ¿Qué razones son? ¿Por rabia de haberlo hecho tan mal?   Habrá que penar unos añitos, es lo justo. ¿Tal vez os importa que lo hagan peor que vosotros y lleven al país a la ba...

SOBRE LA MARCHA Te lo juro por dios

Te juro por dios que no hay quien ande fuera de nuestras calles. Vi unas medias negras colgadas de la rama de un árbol. Quien se las dejara ahí y el porqué, será motivo de otra de nuestras grandes discusiones y de alardes imaginativos, pero la verdad nunca la sabremos. Nunca. Y no será porque no nos mueve la curiosidad. Todas las personas que pasaban se quedaban mirando como si fuera la obra de un artista puesto, subrepticiamente, para sorprender al paseante. Tal y como se concibe ahora todo tipo de arte. Sorprender. Y las caras denotaban todo tipo de pensamientos desde la risita picarona, pasando por la mueca de extrañeza y terminando por la cara más desagradable de desaprobación de ¡adónde vamos a ir a parar! Lo que parecía claro es que a nadie le resultaba indiferente y el artista debería de estar satisfecho por eso. No pienso en los comentarios jocosos unos, sutiles otros. Unos verdes y otros inocentes. No, en eso no pienso cada uno con los suyos. Pero sí pienso lo que pueden dar ...

SOBRE LA MARCHA: Ernestina

En medio de la cama, con las dos luces de las mesillas encendidas, para que no haya más sombras que las sombras de sus propias manos, Ernestina va pasando con una lectura lenta, las páginas del libro. Lo devora con la devoción de lectora compulsiva. Sus contradicciones le hacen desesperarse. Quiere que acabe y no quiere que acabe. Siempre le pasa lo mismo con las novelas que lee: Ella es así. Lee y piensa a la vez y se incomoda y se enrabieta y las lágrimas le asoman, de cólera, de risa, de emoción, de desesperación. Está desolada porque todo lo sufre; no debía de haberse muerto grita y a sus quejidos María, su madre, sube corriendo las escaleras y entra en la habitación con el corazón en la boca y encuentra a Ernestina tapada con las sábanas. ¿Qué estás leyendo cariño? Tienes que dejar de leer cosas tristes, te lo he dicho mil veces. A ver dime que lees. Se ha muerto, mamá, contesta. ¿Cuántas veces va a tener que morir mamá? Es mejor que la gente no lo lea porque se muere cada vez q...

SOBRE LA MARCHA: A lo mejor, la secretaria (Serie Metro)

Coleta arriba: Están de moda. Gafas de ver, grandes, de pasta negra. Falda negra extrema. Piernas cruzadas, sentada recta muy recta bordeando el precipicio hacia el suelo sucio de tanto zapato viajero. Pies embutidos en botas de invierno claras, apoyándose con los dedos y dejando los talones enfundados al aire. Ella seria muy seria. Con los auriculares puestos y de vez en cuando acompañando el ritmo, golpeando el suelo con la bota que le queda. Ahora la alterna con la otra bota golpeando el aire. Muy rítmica: salsa, rock. Parece más bien una chica de bacalao en tiempo de ocio y de boleros en su franja laboral. Se asusta y da un respingo casi imperceptible para cualquiera pero no para mí que la observo desde que entró en el vagón. Eso sí muy discreto y muy correcto. Nada que pudiera alterar en lo más mínimo su intimidad. Se asusta y da un respingo como si en ese momento se diera cuenta de que los melódicos ruidos provienen de sus auriculares pinchados en su móvil. Despreocupada de...

SOBRE LA MARCHA: El fúlbol

Éramos cuatro en la clase. Diego, Arturo, Sebastián y yo. Éramos cuatro en la clase en ese momento porque casi llegábamos a la cuarentena cuando estábamos todos los alumnos. Pero en esa tarde de jueves estábamos los cuatro compañeros de, castigos permanentes y amigos de trastadas perpetuas. Como es de suponer ninguno tenía muchas ganas de estudiar. Aprendíamos lo justo como para mantenernos, que era poco más o menos la misma situación que le había oído yo a mi madre decir mil veces cuando hablaba de la comida que necesitaba ella para vivir. Aunque, cómo no, era una exagerada para los demás. para ella todos estábamos en el momento de pegar el estirón. Hasta mi padre. Pero él decía riéndose y si se le ponía a tiro con un pellizco en el culo de mi madre, que a su vez le ponía una cara y le daba un manotazo de pocos amigos, que el estirón se lo iba a dar él en la cama. Hacía una pausa, le guiñaba un ojo y terminaba, con una buena siesta. Mi madre le fulminaba con la mirada y nosotros no e...

SOBRE LA MARCHA: dormidespierto

Ramón se recostó en el sillón de oreja que heredó de su padre y que a su vez este, lo heredó del suyo. De tan viejo resultaba la mar de cómodo y desde bien pequeño le había dado un uso abusivo importante. Le encantaba quedarse dormido allí. Y en ese mismo lugar había soñado tantas veces, que en algún momento creyó que los sueños iban directamente relacionados con el viejo sillón heredado. Se quedaba entre dormido y despierto, o dormidespierto como alguna vez le había oído decir a su hermana contestando a su madre desde cualquier otro cuarto de la casa cuando preguntaba por él. Él oía entre sueños la conversación a grito pelado entre su madre y su hermana. A su madre llamándole y a su hermana contestando "mama no te molestes que no te va a oír el niño está como siempre, ya sabes, dormidespierto". y oía como se acercaba a él y le daba un manotazo a la vez que le decía anda no te hagas el dormido que sé que estás despierto. Mira como mueves los párpados y mira como apriet...

SOBRE LA MARCHA: Llueve

Llueve. Es un día asquerosamente lluvioso. Los cristales de casa lagrimean y no dejan ver con nitidez la calle, por otro lado vacía de personas. Solo coches que dejan el reguero de agua a su paso empapando aceras y a algún despistado viandante. La luz artificial, como si fuera de noche, como si ya hubiera oscurecido por el ciclo natural, se ha hecho dueña del día: Luces de coches, de farolas del ayuntamiento, exceso de luces en los escaparates. Un desastre de día...Me sustraigo de esta realidad que me deprime y me concentro en la lectura de la prensa digital: Dylan Thomas protagonista hoy de la página cultural. Me devuelve como un boomerang al día de hoy, de lluvia, de gris, de Gales. Me he visto allí, en su Gales natal, empapado de agua en cualquier calle perdida sin un alma, todo vacío. Dylan Thomas desaparecido, nadie en esas calles. Todo el mundo desaparecido. y me llega una sensación de angustia. Este día iba a ser un día especial y entiendo que todo lo que se espera c...

SOBRE LA MARCHA: Sin título (Serie metro)

Me dicen que solo me fijo en la imperfección de las cosas o de las personas y a renglón seguido me dicen que si me creo un hombre perfecto. Pero si no es eso. Pero vamos a ver si alguien me lo puede explicar. Cómo se puede ir por la vida así. Un señor tirando a mayor, con las uñas de los pulgares como si fueran alfileres y llenos de mierda. posando sus manos en las barras por donde las puedo poner yo mismo, o cualquiera. Con un aspecto de abandono personal manifiesto y no es porque yo lo diga. Pero curiosamente el resto de las uñas parece que las lleva perfiladas. Bueno perfiladas es una exageración las lleva más cortas. Para qué le servirá llevarlas tan largas. Recuerdo haberlo visto alguna vez en los dedos meñiques de algunas personas, pero de esto hace muchos años, como si en un momento determinado se hubiera puesto de moda, pero nunca lo había visto en los pulgares. Trato de fijarme a ver si por lo menos las lleva limadas o un poco cuidadas, pero claro si las lleva sucias se supo...