SOBRE LA MARCHA: El azul ciego
Tenía fijación por ese personaje que parecía haber sido expulsado de un cuento fantástico. Un personaje sucio, feo, maloliente, desdentado, descuidado y con una mancha blanquecina sobre sus hombros. La chaqueta que llevaba muy bien pudiera hacer varios años que no se la quitaba. Arrastraba los pies como si le hubieran castigado a llevarse todo lo que hubiera a su paso. Se le quedaban pegados todos los trozos de papel, desde el minúsculo al más grande y cualquiera de los líquidos que llegara a pisar empapaban esos papeles haciéndose una argamasa dura… y chicles, todos. Chicles que a veces mejoraban las punteras de los zapatos porque los pegaba, por llamar zapato a la cosa que llevaba para no ir descalzo. Nadie podía imaginar cómo podía tener los calcetines, seguro que corrompidos con agujeros, eso como poco, pero surgía la duda de si los llevaba y cuando se descuidaba que era siempre se le veían desnudos los tobillos aunque tímidamente asomaban trozos de calcetín como si los zapatos t...