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SOBRE LA MARCHA: El aparato

El no lo sabe pero tu único pensamiento está en la compra que vas hacer mañana, ya está todo decidido. También sabes que a posteriori, como siempre te pasa, te llenarás de remordimientos, te arrepentirás por el pecado cometido pero como afortunadamente, dios lo perdona todo, quedarás limpia de todo mal y tu pesar será más liviano y encima tendrás la compra hecha. Aunque dentro de tu ser sabes que es una bobada que no significa nada, pero hay un algo que te reconcome. Sabes que el daño lo harás y que quién la hace la paga. Pero por otro lado piensas que la cosa no es tan grave. Tienes ganas de comprarte el artilugio y probarlo y si es verdad lo que se dice, aliviarte. Si consigues la misma marca y el mismo modelo de aparato que te dijo tu amiga Conchita pues te pasará lo que a ella que no se separa de él y que lo utilizarás cuando quieras sin tener que dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Y que una vez que te relajas y le coges el gustito te lo llevas a todas partes, aunque, eso s...

SOBRE LA MARCHA: Tía Eusebia

El run run de todos los días. El mismo soniquete en su timbre de voz estridente. Llena de decibelios casi inaguantable para el oído humano. Agudos, muy agudos, extremadamente agudos, en su cuello fino, largo y blanco, como agujas de apunturar arrojadas por manos infantiles sin orden ni concierto a cualquiera de los viandantes que pasan por la calle. Frases sin sentido de pensamientos un tanto demenciados abordados con una cara frenética. Personas que no quieren pasar por la acera y cruzan peligrosamente jugándose el tipo. Ella, la niña pequeña, se altera y ríe y se le atipla más la voz. Y cuanto más ríe más se altera, y cuanto más se altera más risa le da y no puede parar. Podría romper el vidrio de los escaparates. Sabe que da miedo o que por lo menos asusta. Pero es inofensiva y la mayoría de las personas son del barrio de toda la vida y la conocen bien. Casi la protegen y la arropan cuando alguien no conocido se enfrenta a ella o maldice y amenaza con llamar a la autoridad. Ella, l...

SOBRE LA MARCHA: El disolvente

Acomodándose en su sofá, con la respiración aún descontrolada, el mando de la tele pulsado con el dedo gordo dejando pasar los programas rápidamente, sin pensar en los porrazos que ha tenido que repartir para que se fueran de una puta vez. Para que se disolvieran y dejaran de dar por saco. Nunca había tenido que disolver una manifestación de mujeres ¡joder! pero la técnica había sido la misma. Todo se aplicaba como decía el reglamento con independencia de quién fuera el receptor. Palabra que empleaba con cierta frecuencia porque le hacía cierta gracia por su semejanza a la palabra que utilizaba su abuela cuando se refería a la radio. Igual algún compañero suyo pensó como él, que todo iba a ser de distinta manera. Un poco más chillonas, eso sí, pero con el casco no se oye demasiado los gritos. Por lo demás exactamente igual. En plena contienda a cada golpe deseaba que se fueran a su casa cuanto antes y que dejaran de gritar y de armar la algarabía que tanto le importunaba y que era la ...

SOBRE LA MARCHA: Pis

Se despierta sobresaltada con la vejiga llena, a punto de estallar o esa es la sensación que tiene, pero decide cerrar los ojos y tratar de encontrar el sueño perdido en segundos. Conforme van pasando esos segundos empieza a sentirlo irrecuperable. Pero lo intenta. Pasa un tiempo tal vez exagerado en su cerebro somnoliento y comprueba abriendo un ojo que no ha sido para tanto. O sí. No recuerda bien desde cuando lleva despierta, le parece un siglo pero el reloj no engaña, tan solo treinta minutos desde el desvelo hasta ahora mismo, también desde este mismo segundo lo puede considerar insomnio. Lo cierto es que no le interesa ni la noche, ni el sueño, ni Cristo que lo fundó, solo quiere levantarse y echar el líquido que le oprime. Pero hace demasiado frío como para levantarse. Hace demasiado frío en esa casa sin calefacción, desde que se estropeó la caldera y el técnico recomendó cambiarla. El cabronazo del casero siempre anduvo dando largas pero cuando parecía que se decidía por fin, ...

SOBRE LA MARCHA: El atasco

Me revienta estar parado en un atasco durante un tiempo indeterminado. Haciendo nada. A veces escuchando la radio. Cambiando de emisora por si alguna cuenta lo que está pasando en esta carretera. Ninguna. Cambiando de dial: de música inaudible a noticias inaudibles, de chistosos por obligación a eruditos de cualquiera de los temas que surjan. Apago y pienso en la jornada que queda hasta llegar por la tarde, más bien noche, a casa. Descarto que esto sea una mala premonición del día que me espera. Confío en que la mañana y la tarde no tengan nada que ver con atascos de oficina, atascos de reuniones, atasco de papeles, atracones de comidas de trabajo…Por hoy, aunque solo sea por hoy, el único atasco que sufriré será este, no me apetece ningún otro. Ese pensamiento me anima. Me pregunto, cuando soy consciente del hecho, para qué tengo agarrado el volante con las dos manos si ya hace un buen rato que no nos movemos del sitio. Miro a mi alrededor y la verdad es que se ve un poco de todo, pe...

SOBRE LA MARCHA: La Pota

Le salían por su boca trocitos desmenuzados del alimento ingerido pocas horas antes, a bocanadas y con gran esfuerzo: Nunca había sido fácil para él potar o por lo menos no tanto como a la gente de su alrededor que según decían lo hacían con una facilidad admirable, sin ningún esfuerzo y de tirón. Por el contrario él tenía la sensación de que se le iba a dar la vuelta al estómago, que los ojos se le iban a salir de las órbitas con cada andanada y que las lágrimas fluían como no recordaba, ni de pequeño. Además en el momento más álgido tenía la sensación de asfixiarse de tan seguido que le llegaban, como oleadas descompensadas sin ritmo. Una arcada y la siguiente y la siguiente y la siguiente. ¿Cuándo se respira en esta circunstancia si no te da tiempo? y golpeaba el suelo con los pies descalzos para sentir otra cosa que no fuera el asqueroso ruido saliendo de su boca abierta y estrellarse indiscriminadamente contra cualquier cosa, pero sobre todo para avisar a sus pulmones que debían ...

SOBRE LA MARCHA: Broncabroncanes

Broncabroncabroncabroncabroncabronca/nes ahí están los disputados senadores peleándose como muchachotes en el cole. Aporreando las mesas, pataleando como niños enrabietados. Les dejaba un ratito con el hermano Rafael o en su defecto con el hermano Eduardo preceptos de disciplina. Iban a saber lo que es un castigo por mal educados y por su mal comportamiento. Ellos, mis hermanos, así se les llamaba, tan disciplinados con esas cabezas tan bien puestas en el único pensamiento posible por aquella época: El Señor que todo lo ve y la virgen María madre de todos. Con sus buenas costumbres, las buenas formas, la limpieza, no chillar, no hablar más de lo que sabes y te corresponde...Todo echado a perder. De nada les ha valido la educación que muchos de ellos han tenido. ¿Y ellas? Pues lo mismo: En buenos colegios de monjas, educándose de la misma manera y ¿para qué?. Hermanados todos, asistiendo a misa de doce los domingos y confesando y comulgando y ahí están ellas luchando por sus machotes y...

SOBRE LA MARCHA: Acción - Reacción

Al final y después de tantas y tantas quejas por mi parte, han conseguido lo que querían: Hacerme chaleco cuando yo iba para jersey. Sí como lo oyen, no se rían ni pongan cara extraña. Además sé quien ha sido la causante de mi desdicha: Una camisa. La frívola y asquerosa camisa de un color rosa brillante que seguramente iba destinada a cubrir el torso de un marqués o de un conde o algo así porque si no, no me explico el alto grado de protección que tenía. Era su jactancia, su pavoneo su desmedida hacia los demás. Estoy convencido que ha sido ella la que me ha hundido en la miseria. Impertinente, soberbia y además chivata…Os cuento…La idea era que yo iba a ser un bonito jersey de algodón, me estaban confeccionando unas manos suaves y delicadas, pero cuando apareció la odiosa camisa, flamante ella, con su cuello bien pequeño y dos ojales diminutos para que cupieran en sus diminutos botones de terciopelo rosa un poco más oscuros. No, no tengo nada contra ese color pero al ponerla al lado...

SOBRE LA MARCHA: Debería de estar prohibido y más…

Debería de estar prohibida la desidia por el tiempo que te quita de vida. Las series americanas con las risas enlatadas, porque sencillamente son ajenas a toda lógica: Una risa dirigida es lo más absurdo de este mundo mi risa es lo más libre que tengo y es lo que más me libera y me distingue del semejante. La risa nos une pero no nos apelmaza, nos hace cómplices pero cada uno a su manera. La risa identifica a las personas en mi mundo, las huellas dactilares a la policía. Una sonrisa ilumina el rostro. Una risa libera el cuerpo oprimido y castigado y te aleja de lo cotidiano, te hace más humano. Los tintes de pelo por lo mal que queda cuando va creciendo. Las lentillas de colores porque dejas de ser la persona con tus propios ojos para convertirte en alguien que no eres y además porque no se debe engañar a nadie de esa manera. Los coches tan caros y los que pueden correr a tope, porque llenas de envidia a los demás, solo valen para correr en circuitos cerrados y no vale...

SOBRE LA MARCHA: Por hablar cuando no se debe a quién no se debe

Correspondió a su intensa mirada con una gran sonrisa. Era la primera vez que una mujer le obsequiaba con una enorme gracia llena de pulidos dientes blancos y grandes. Nunca había sido fácil para él el sexo femenino y ahora a punto de cumplir los cuarenta y demasiados, como decía a todo aquél que le preguntaba su edad, sentía dentro de sí como que algo se estaba acabando y su preocupación era, que lo hacía a pasos agigantados. Era el momento de hacer el último esfuerzo para conseguir conquistar a una mujer, para que lo que le quedara de vida la pudiera compartir con alguien, y no como hasta ahora. Durante unos cuantos meses se dedicó a recopilar información, a leer libros de autoayuda y lo que él llamaba libros de experiencias ajenas: tardó en confesarlo y cuando se decidió, lo hizo a quien no debía. Lo de experiencias ajenas no era más que un eufemismo: libros de amor, novelas de amor, cantidad de acepciones para decir lo mismo, eso sí siempre o en su mayoría de grandes autoras. Siem...